¿Cuánto dura la ventana de oportunidad después de conocer a alguien? Menos de lo que parece, y se cierra sola. Conocer a una persona la abre. Lo que la mantiene abierta es que esa persona entienda qué hacés y te vuelva a ver, sin que tengas que escribirle.
Un evento, un WhatsApp y nada más
Imaginá esta escena. Conocés a alguien en un evento de negocios, hablan un buen rato y se pasan el WhatsApp. Vos decís "después te escribo". La otra persona dice "dale, un gusto".
Pasa una semana y ninguno escribió. Un mes después se cruzan en otro evento, se saludan con cariño y la charla vuelve al punto de partida: "¿y vos a qué te dedicabas?".
Nadie hizo nada mal. La ventana simplemente se cerró.
Por qué la ventana se cierra
Son tres razones, y las tres son mecánicas, no personales.
- El WhatsApp solo se mueve si alguien escribe. Escribirle a alguien que conocés hace una semana "para ver cómo estás" cuesta. No escribir no cuesta nada, por eso el chat se apaga. Y mantener contactos vivos escribiendo uno por uno no escala: con diez personas ya es un trabajo.
- La memoria se pierde rápido sin refuerzo. Hermann Ebbinghaus describió en 1885 la curva del olvido: lo que no se vuelve a ver se borra, y buena parte de la pérdida ocurre al comienzo. La otra persona recuerda tu cara. Tu oferta, mucho menos.
- Sin una frase clara, no tiene cómo recomendarte. Aunque te recuerde, si no puede explicar en una línea qué hacés, no te nombra cuando alguien pregunta "¿conocés a alguien que haga esto?".
Qué la mantiene abierta
El encuentro en persona abre la ventana. Mantenerla abierta es otro trabajo, y no consiste en escribir más. Consiste en que la persona te vea todos los días, sin esfuerzo de ninguna de las dos partes.
Eso es posicionamiento digital aplicado a una persona: un perfil donde se entienda en segundos qué hacés y contenido con intención que aparece en su pantalla mientras ella hace otra cosa. Cada vez que aparecés, su memoria se refresca gratis. Cuando necesite lo que hacés, vos sos la primera opción que recuerda.
Hay una trampa. Publicar por publicar no alcanza: en 56 mil vistas y cero leads conté un video con 56 mil visualizaciones que no trajo ni un lead. Aparecer sin mensaje es ruido.
Tampoco todos lo necesitan hoy. Si tu negocio vive de dos o tres clientes que ya te conocen bien, la ventana quizás no sea tu problema ahora.
Tres chequeos para tu próximo contacto
- ¿Puede repetir en una frase qué hacés? Pedile a alguien que lo intente hoy. Si duda, el problema es el mensaje, no la memoria.
- ¿Dónde te va a ver esta semana sin que le escribas? Un perfil claro, una publicación, un video. Si la respuesta es "en ningún lado", la ventana ya se está cerrando.
- ¿Qué sigue, concretamente? Un café agendado, un contenido para mandarle, una pregunta que valga la pena. "Cualquier cosa me escribís" no es un próximo paso.
Lo vamos a hablar en GabGlobal Talks
Me conocés del Hotmilk, de alguna conversación o de las redes. Probablemente sabés que trabajo con marketing y probablemente no sabés qué hago exactamente. Es el mismo problema de la ventana, visto desde mi lado.
Es el punto de partida de GabGlobal Talks, la primera charla en Hotmilk: claridad, posicionamiento, contenido y negocio, en ese orden. Una hora, formato conversación y preguntas. Es el miércoles 28 de octubre, a las 19:00 (hora de Curitiba), en el Auditório Jardim Botânico, Hotmilk. Entrada gratuita, con inscripción previa.
